viernes, septiembre 23, 2005

Sobre la excentricidad y la inocencia


All my cousins were rough and ready farm kids. They made fun of me because I'd be walking around holding my teddy bear. Well, I was already kind of eccentric by the age of ten, and I just accepted this about myself. I was "odd." I might even say I liked being odd.

- Robert Crumb. The R. Crumb Handbook.



A propósito. Yo también tenía mi osito. Se llama Rosita y tiene un vestido que tal vez alguna vez fue blanco con florecitas de un rosado desteñido, que tal vez alguna vez fue rojo. Como quería yo a Rosita... Mi gata también se llamaba Rosita, hasta que después de mucho tiempo descubrí que era gato, lo que resolvía el grave problema de la identidad repetida, por lo que pasó a llamarse Rosito. Creo que no le gustó, porque entre eso y que yo le cortaba el pelo (por si ya no regresaba al menos tendría eso como recuerdo de nuestro gran amor) y que además le ponía vestidos de muñecas y le quemaba los bigotes, un día se fue sin avisar y hasta la fecha no ha vuelto.

Por mis Rositas. Y por mi madre que ayer habría cumplido 56. ¡Salud!

1 Invaluables opiniones:

Blogger Guergana Tzatchkova dijo, aunque sin mucho sentido ...

Oh, bellos posts.

Los quiero, posts.

dom oct 30, 05:50:00 a.m.  

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