miércoles, diciembre 10, 2008

Elena Garro

Mi papá me contó que conoció a Elena Garro en Cuernavaca. Por alguna extraña razón fueron a comer al Sanborns o al Vips y después fueron a su casa, que me dijo que estaba por la bajada de Taizz. Dice que no dejaba de fumar, uno tras otro, que incluso resultaba desagradable (sobre todo a mi papá, que lo he visto agredir a las mujeres que fuman cerca de él) y que su casa estaba llena de gatos. Iba con su mujer, mi odiada y delicada madrastra de Puebla, y ella le dijo que el olor a gato no la dejaba respirar y se quería ir. También me contó que la mujer no dejaba de hablar de Octavio Paz, de cómo le decía que su gran fama y todo fue gracias a ella porque se habían ayudado mucho en sus tiempos en París hasta que la dejó por una mujer francesa más joven que se llamaba Marie-José.

Yo siempre había pensado no tanto que mi papá se inventaba las historias, sino que más bien pertenecían al mundo incierto de la gente rara que vive en Cuernavaca con sus vidas inverosímiles fuera del paraíso primaveral donde nunca pasa nada.

Pero al parecer mi padre no me mentía. Fuentes externas confirman su historia:

Al regresar vivió en Cuernavaca con 37 gatos y su hija. El Conaculta cubrió todos los gastos de su tratamiento contra el cáncer de pulmón, provocado por fumar desde su juventud. Finalmente, el cáncer la venció y murió.
- De Elena Garro en Wikipedia.

1 Invaluables opiniones:

Blogger Larisa Escobedo dijo, aunque sin mucho sentido ...

yo me acuerdo que una vez la vi en el Jardin Borda, habian hecho un homenaje a Paz y ahi estaba ella VIEJISIIIIIMA en su silla de ruedas y la hija loca... todos cuchicheaban alrededor del asunto de los gatos y a los pocos meses murio.

vie. dic. 12, 03:54:00 p.m.  

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