martes, mayo 12, 2009

"Hollywood is eager to mine Los Angeles barrios and ghettos for every last lurid image of self-destruction and community holocaust."* That studios are more eager to finance films about gangs (sex-drugs-violence) that about, for instance, the militant folk-hero Tuburcio Vasquez, a Californio who was hanged by whites in the nineteenth century, says a lot about the industry's racism. As we know, the image of Mexicans as "inherently violent" is part of western America's racial imaginery. In this part of the nation, constructing Mexicans (and Indians) as savages is one of the ways white Americans can view themselves as civilized.

* Davis. City of Quartz, 87.

- Fregoso, Rosa Linda. "The Bronze Screen: Chicana and Chicano Film Culture." University of Minessota Press. 1993. 124-125.

1 Invaluables opiniones:

Blogger Jonathan Bradshaw Lavin dijo, aunque sin mucho sentido ...

Pero creo que sí llevamos un poco de violencia por dentro, no necesariamente aquella de partir madres con los jomis, pero tal vez una turbulencia que se manifiesta muy a gusto en conciertos y nuestros bailes. También nuestra historia como nación es una violenta. Creo que el no aceptar esa violencia es engañarnos de quienes somos.

Si es una imágen la del mexicano violento, es una cara de una realidad, pero no creo que sirva exclusivamente en función de la autoimágen de los gringos.

mié. may. 13, 06:00:00 p.m.  

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