lunes, noviembre 02, 2009

No pretendo escribir una oda al abatimiento, sino jactarme con tanto brío como el gallo encaramado a su palo por la mañana, aunque sólo sea para despertar a los vecinos.

De Walden, de Henry David Thoreau.

1 Invaluables opiniones:

Blogger Ricard dijo, aunque sin mucho sentido ...

Te lo leistes entero! Es interesante pero quizás se hace un poco plasta el idealismo rural del ecoburgués avanzado! Menudo elemento el masachuchense pendejo Thoureau este!

Unbrazo Guerganeja!

mar. nov. 03, 11:34:00 p.m.  

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